Muchas patologías no son causadas de modo exclusivo o prevalente por factores orgánicos, también pueden ser reflejo de un sufrimiento psicológico, emocional o afectivo.

La psicosomática se presenta como una forma de practicar la medicina que tiene en cuenta tanto los factores biológicos, como los psíquicos y sociales. Por ello no es una especialidad médica, sino un estilo humanístico que considera a la persona como protagonista de su estado de salud,  poniendo especial énfasis en la promoción de la autosanación.

Algunos de los trastornos psicosomáticos más frecuentes suelen ser:

Gastrointestinales: náuseas o vómitos frecuentes, dolor abdominal sin causa clara, flatulencia o meteorismo, hinchazón, diarrea alternada con estreñimiento, colon irritable, dispepsia (digestiones pesadas o sensación de plenitud con poca comida).

Neurológicos: mareo o vértigo, amnesia circunstancial o déficit de memoria ocasional, dificultad al tragar, pérdida de voz, sordera o ceguera transitorias, visión borrosa, desfallecimiento, debilidad muscular, convulsiones parciales, cefaleas y migrañas.

Genitourinarios: dificultad o dolor al orinar, necesidad de orinar con mucha frecuencia, impotencia sexual, dispareunia (dolor vaginal durante la penetración), dismenorrea (dolores durante la menstruación), irregularidad de los ciclos menstruales, hipermenorrea (mayores sangrados), vómitos a lo largo de todo el embarazo, sensaciones quemantes en los órganos sexuales, etc.

Síndromes dolorosos: dolor difuso, dolor de cervicales o lumbalgias frecuentes, dolor articular, contracturas musculares frecuentes, síndrome de fatiga crónica,  artritis temporomandibular y fibromialgia, entre otros.

Cardiopulmonares: dificultad respiratoria por un nudo en la garganta, necesidad de suspirar intensamente, taquicardia o palpitaciones, dolor torácico, pinchazos en el pecho o en el brazo izquierdo, pulsaciones anómalas.

Autoinmunes y cutáneas: alergias alimentarias inespecíficas, sensibilidad medicamentosa múltiple, sarpullidos o eccemas, rinitis, psoriasis, etc.

Según diferentes estudios, cerca del 25% de las personas que concurren a efectuar una visita a sus médicos exhibe malestares físicos que guardan una relación directa con su estado emocional.

Consejos prácticos

Si consideras que padeces un trastorno psicosomático que no mejora tras el tratamiento propuesto por tu médico y deseas beneficiarte de los efectos de la hipnoterapia aplicada a la medicina psicosomática, solicita aquí una primera entrevista.

Probablemente, tu caso requerirá de una sesión semanal de hipnosis clínica durante algún tiempo, así que revisa tu agenda y hazte un espacio que vas a dedicar a ti, a recuperar tu vida libre de dolor, o libre de la angustia y desesperanza que ese dolor provoca actualmente.

Por favor, acude a tu primera visita con los informes médicos de que dispongas, así como los fármacos que habitualmente tomas y cualquier otra información que consideres relevante.